En nuestra rica historia – contada por los poderosos que niegan las luchas populares – hay memoria. No siempre hubo jubilados y jubiladas.
En el siglo pasado cobraban jubilación militares, docentes y algunos funcionarios. Luego se incorporarían los ferroviarios, por ser un gremio con fuerte capacidad de presión. Un paro del sector inmovilizaba a todo el país.
Luego surgirían otros gremios que tenían diversas fuentes de financiamiento.
Perón intenta resolver el problema creando el Instituto Nacional de Previsión Social.
El sector de los jubilados y Pensionados no siempre estuvo bien remunerado, a pesar de haber aportado años a la Caja de Jubilaciones.
La década de 1980 terminaba con una inflación inédita, con paros generales y de la CGT y docentes que marchaban y paraban todo el país.
¿Quién fue Norma Plá?
Norma Plá emerge en 1991 en acción directa, encabezando acciones colectivas que concluirá años después con un gran estallido popular (2001).
En estos años fue creciendo la resistencia a las políticas neoliberales impuestas por Cavallo, en el gobierno de Menem y con jubilaciones congeladas a 150$. Jubilados y jubiladas empezaron a marchar al congreso los días miércoles pidiendo 450$.
La primera gran marcha del sector fue el 14 de marzo 1990
Decía Norma:…”pedimos 450 pesos de jubilación ¿es mucho?, si el ministro Cavallo dice que 10 mil no le alcanzan…
¿Qué no hay plata?…No para nosotrxs pero sí para aviones o canchas de tenis en Olivos. Yo aporté toda mi vida. Quiero que me devuelvan ese dinero”.
“No llore Sr ministro, no llore….”
“Cuando Ud tenga hambre, va a salir a luchar también”
“Somos más pueblo que milicos. Que no se olviden de eso”
Un paralelismo entre el antes y el ahora
Existe un paralelismo entre aquéllas luchas y la que encabezan los jubilados de hoy, todos los miércoles.
Quienes hoy marchan son los herederos de Norma, sobrevivientes y protagonistas de las luchas populares. Los setentistas que aprendieron a luchar, a vivir solidariamente y no conciben la crueldad de este gobierno que hambrea y golpea sin humanidad ante la naturalización y la mirada atónita de una sociedad paralizada y ausente.
Es interesante indagar acerca de cuáles fueron los gobiernos que favorecieron a los jubilados/ pensionados, cuáles los perjudicaron y no repetir como mantras falsedades instaladas en los mismos sectores afectados por esas políticas.
En San Luis hubo una agrupación de jubilados llamada “Viva Norma Plá” en la que participé junto a compañeras valiosas (Mónica, Marcela, Marisa, Claudia, Mirta, Mary, Alejandra, Elena). Fue creada el 19 de diciembre de 2017 Una de las grandes impulsoras fue la entrañable compañera y amiga Mónica del Buono.son los tres pilares fundamentales que guían las políticas de derechos humanos en Argentina tras la última dictadura cívico-militar (1976-1983).
Pistolas
por Emiliano Godoy
A diferencia de los discos que elegimos en las recomendaciones, en este espacio quisimos dejarles una canción destacada por el equipo editorial. Este tema fue compuesto por Los Piojos y forma parte del álbum «Ay Ay Ay» (1994).
Pertenece al rock argentino/barrial y hace una fuerte crítica a la situación de los adultos mayores que se encontraban en malas condiciones de vida y desamparados por la ley. También habla de la represión física y el no reconocimiento a los jubilados.
La destacamos porque esta problemática vuelve a tener vigencia en la actualidad con las marchas de los miércoles (si, también hay jubilados en San Luis manifestándose), la remuneración escasa y la posibilidad de aumentar la edad jubilatoria, que no dejan de ser un disparador para movilizaciones sociales, como ya antes pasó.
Esta canción, en la reciente vuelta de Los Piojos, fue interpretada en vivo por los hijos de los integrantes mostrando quizá la necesidad de mirar lo que está pasando con los abuelos y evidenciar el abandono del Estado. Si, sí, parece algo que nos es ajeno pero los jubilados de hoy fueron jóvenes como nosotros en el pasado y todas las causas merecen compromiso y participación social.
«Jubilados de un derecho que cortaron como helecho el techo hizó caer Solos, otra vez sin nada después de haber dado entrada sin salida a la vejez Retumban las venas los muchachos y las nenas a la carga otra vez».
«Pistolas, que se dispararon solas caídos, todos desconocidos bastones, que pegan sin razones. La muerte es una cuestión de suerte».
«Que se maten nomás en el Gran Buenos Aires en la parte de atrás háganse su guetto, quédense en su barrio».
Silvia Lacreu
