@lterell@s palabra de origen otro que define otredades fundadas en la alteridad. Propone la otrificación de la ell@as que son también otras de las “ellas” que antaño fueron… La otredad en su seno (en el seno de la palabra que proponemos) neogoliza, crea una palabra haciéndole decir lo no dicho… La alteridad que la habita hace decir disruptivamente lo que adviene como nuevo, como otro, como alterellas.
Rimbaud, el poeta, escribió en una carta “Je suis an autre”… que se traduce como “Yo soy otro”. Lacan toma su frase como expresión para su teoría sobre la Otredad que nos conforma, que nos determina, que nos funda y desfunda permanentemente en un proceso de inmixión superlativa, que indetermina los lugares oficiales del Yo y del Otro… Ahora inmixionados, ahora imposibles de separar, “Soy el Otro y el Otro Soy”.
Parafraseando a Borges en su poesía “Son los ríos”, no sólo “somos el tiempo” sino que “somos el Otro, somos los otros”… En la imposibilidad de ser el/la mism@, siempre somos otro, como el río heraclitiano y como quien lo mira, estamos destinados a la alteridad continua sin solución de continuidad.
La palabra latina, a su vez alterada, “@lter” habla de esa imposibilidad de ser los mismos, pues somos el tiempo y somos el Otro… De aquella raíz romana provienen palabras conocidas tales como: alteración, alterad@s, alien, alienígena, alienad@ (loco, ser otro de lo que se era)… El arroba que la inicia como palabra, le inyecta, le insufla su alma digital, le hace subjetivar a la etimológica palabra, su destino actual de deriva virtual. El arroba nombra un lugar, una dirección ya no postal, sino virtual, digital etérea. La ubicuidad del sujeto se altera por el arroba convirtiéndolo, hoy, en sujeto digital que lo inscribe nuevamente en otro registro civil, citadino, como ciudadano, de ahora en más, de la cartografía digital de la Web: la nueva Polis.
La palabra “Ell@s”, pluraliza también con su alteración (alter al cuadrado) la arrobática indeterminación de las nuevas femineidades que son otras porque otro es el tiempo, otra la topología habitable, otros los deseos y otros los sujetos que se nominan allí o que se asumen como ell@as, en tanto Ell@as.
@lterEll@as es un nuevo nombre agregado a la serie de significantes que conforman el universo discursivo de nuestra época. Intentamos que inaugure también nuevas series de alteridades “éllic@s”. Al proponerse como nombre otro de lo que ya no sería una ReVista, sino una ReEscucha… revalorizamos la palabra dicha o escrita por sobre la imagen, la mirada o la vista que engañosa, que hipnotiza y que anula, cristalizando, las otredades posibles. Las letras permiten decir lo Otro, Otr@s cosas más y mejor.
Queremos ingresar en el lenguaje de actualidad con esta propuesta de ReEscucha de ideas, opiniones, ensayos, investigaciones, historia, arte, poética, literatura o lo que surja de las @alterEll@as que se quieran agrupar bajo su nombre y escribir y escribirse como Otros en sus textos, hacerse letras, hacerse @lter en sus ell@as.
Son los ríos
Somos el tiempo. Somos la famosa
parábola de Heráclito el Oscuro.
Somos el agua, no el diamante duro,
la que se pierde, no la que reposa.
Somos el río y somos aquel griego
que se mira en el río. Su reflejo
cambia en el agua del cambiante espejo,
en el cristal que cambia como el fuego.
Somos el vano río prefijado,
rumbo a su mar. La sombra lo ha cercado.
Todo nos dijo adiós, todo se aleja.
La memoria no acuña su moneda.
Y sin embargo hay algo que se queda,
y sin embargo hay algo que se queja.
J.L. Borges
José Luis Irasola
Por bastante tiempo trabajamos en la revista @lterell@s (Martín, Alejandra, Graciela, José Luis, Marta y yo).
Fue un tiempo de producciones y ricos encuentros. De abrazarnos en las historias, las memorias y las ideas. En las alteridades recuperadas.
Nos comunicábamos, problematizábamos, debatíamos. Con alegría y también con rispideces ya que, la vida, es conflicto. Es contradicción, es lucha que no se puede minimizar. Ahora, es bueno tener en claro quién es el enemigo principal para poder avanzar con aquéllxs que tenemos contradicciones o diferencias menores.
Será que “el hecho maldito” de los argentinos es fragmentarse? Reproducimos lo que a nivel nacional, ocurre en lo micro. Tanta inteligencia y talento desperdigados llevan a la atomización y derrota. Una y otra vez. Al padecimiento del pueblo, a la destrucción de los bienes materiales/culturales y simbólicos. Ayer, los 30.000. Hoy esta angustia que no cesa, ese desgarramiento por la entrega de la Patria que amamos. Es que no aprendemos? Quienes nos decimos al menos “progres”, no podemos comunicarnos en lugar de rumiar venganzas y mirarnos de soslayo? Porque el pataleo y el berrinche, el chupete y el empaque generalmente se superan con los años
¿Qué pasó?¿Por qué ese grupo tan dinámico y creativo se disolvió? ¿qué mano negra lo fue desarticulando casi sin que nos diéramos cuenta?
¿Distintas miradas, quizás?¿ inmensos egos indomables?¿Frustraciones? Proyectos personales que predominaron por sobre lo colectivo y que terminan devorándose al más pintado.
Henos aquí! Con el “monstruo grande” que pisa fuerte, ridículamente divididos. Algunxs seguimos encastrando las piezas – una a una – para retomar el camino.
No la pudieron enterrar ¡@lterell@s está viva!
Silvia Lacreu. Agosto 2026.
