El árbol simboliza la vida, la memoria colectiva y a la identidad de la Escuela que sigue creciendo. Recupera momentos de la vida de la institución: lucha por el boleto estudiantil, revistas del Centro de Estudiantes, poesías, encuentros culturales, talleres así como la visita de personas comprometidas con la lucha por un proyecto de país.
Por cierto, refleja la lucha entre lo instituido- instituyente ya que algunas imágenes del mismo muestran esa puja.
Es una construcción de expresión plástica (un cuadro de 2 metros por 2 y ½ de alto) realizado desde la Cátedra Espacio Curricular Flexible en el año 2004 con la colaboración de la Profesora de Plástica Beatriz Kruger. Muestra fotos, textos, poesías, panfletos que dan cuenta de momentos de la historia de la escuela en la que están reflejados sus protagonistas.

Sus luchas, reclamos y pensamientos.
Algunas de las personalidades que están en este árbol pertenecen al mundo de la cultura y participaron de diversas actividades dentro del espacio escolar:
- León Gieco
- Osvaldo Bayer -quien recibió el título Dr. Honoris Causa de la U.N.S.L.
- Eduardo Galeano
- Padre Farinello
- Roberto Iglesias- sociólogoU.N.S.L.-.
- Rosita Somaré – docente de la Escuela “Lucio Lucero” y U.N.S.L.
- Pérez Esquivel -Premio Nobel de la Paz.
- Buscarita Roa -Abuelas de Plaza de Mayo-
- Juan Canbandié –HIJOS.
- Marcos Suárez Bedoya -Nieto recuperado-.
Una de las autoras, Cecilia Moyano dice: “Cuando surgió la idea de hacer este trabajo (con fotos) se nos ocurrió tratar el tema de la memoria pero de una manera diferente. No queríamos llenar hojas que después nadie las leyera. Decidimos dejar una huella y forjar nuestra identidad creando un árbol de la Memoria. Quisimos resaltar y demostrar que nuestra escuela tenía memoria. No pensamos el trabajo como uno más. Sí como un estímulo de reconocimiento, tanto personal como colectivo en nuestra capacidad de encontrar semejantes, colegas con inquietudes acerca del pasado y presente como una forma de articular acciones al futuro.
Los recuerdos marcan un recorrido de acontecimientos y sensaciones colectivas que nos ayudan a realizar un ejercicio de la Memoria junto a nuevas generaciones.
Elegimos el árbol como símbolo de la vida. Su copa llena de fotos representa y expresa un poco el futuro de nuestros esfuerzos, su tronco firme y fuerte. Si lo observamos bien podemos divisar una mujer cuyos brazos sostienen la copa, ella expresa la memoria queriendo liberarse de donde está atrapada y sus ojos vendados se debe a que muchos no la tienen o no quieren recordarla.
Pero no es posible imaginar un futuro sin un pasado. Nos reconocemos como parte de una historia imaginando un futuro a través de nuestras experiencias y memorias.
Creemos que poner nuestra memoria en relación con la memoria de los demás es un buen lugar para comenzar.
Para levantar la copa de la vida y brindar por los triunfos conseguidos. La memoria nos invita a seguir, a luchar por nuestros ideales, más allá de los obstáculos que puedan interponerse a levantarnos más allá de los fracasos, para que no puedan debilitarnos y fundamentalmente a valorar logros que reflejen los esfuerzos compartidos. Como decía una amiga: hagamos de las raíces amargas frutos dulces”.
Libro Tejiendo y destejiendo
