La memoria se construye a partir de las experiencias compartidas, de los relatos que resisten al olvido y de las personas que deciden contar su historia para que otras puedan comprender el presente. En Luchas de aquí y de allá (2021), la docente, historiadora y militante por los Derechos Humanos Silvia Lacreu propone un recorrido profundamente personal y colectivo por la historia reciente argentina, con el terrorismo de Estado como eje central.
Tercera obra de la autora, el libro entrelaza recuerdos de su juventud en Bell Ville (Córdoba) con las experiencias construidas durante su residencia en San Luis, trazando un puente entre distintos territorios atravesados por las mismas luchas por la memoria, la verdad y la justicia. Tal como señala el escritor Evo Peróvich en la presentación, la obra constituye un homenaje a las numerosas personas que marcaron la vida de la autora y que dejaron una huella imborrable en la defensa de los derechos humanos.
Lejos de ofrecer una reconstrucción estrictamente cronológica, el libro recupera vivencias, nombres y episodios que permiten comprender cómo la dictadura cívico-militar impactó en la vida cotidiana y cómo, décadas después, esas memorias continúan siendo fundamentales para fortalecer la democracia. En ese recorrido, las historias individuales dialogan con los procesos colectivos, mostrando que la memoria no pertenece únicamente al pasado, sino que sigue interpelando el presente.
Con una escritura cercana y comprometida, Silvia Lacreu convierte sus recuerdos en una herramienta de transmisión generacional. Desde su experiencia como trabajadora de la educación y militante de los derechos humanos, invita a reflexionar sobre la importancia de mantener vivas las historias de quienes resistieron la violencia estatal y de quienes continúan sosteniendo la lucha por una sociedad más justa.
Luchas de aquí y de allá es, en definitiva, una obra que trasciende el testimonio personal para transformarse en un ejercicio de memoria colectiva. A través de sus páginas, la autora reafirma que recordar también es una forma de construir futuro, tendiendo puentes entre distintas generaciones y territorios para que las luchas por los derechos humanos continúen encontrando nuevas voces que las mantengan vivas.

